Día 2 – Nijō-jō

Ayer en el desayuno le pregunté a la dueña de la casa si no tenía leche y me dijo que no, sólo té y café. Estaba pensando en comprarlo hoy, y cuando fui a desayunar esta mañana, ¡la dueña ya la había comprado para mí! Es tan riquiña.

El plan para hoy fue visitar el Castillo de Nijō (二条城, Nijō-jō). La verdad es que lo tenemos a escasos 20min andando, y es un lugar precioso (aunque siento que le digo ‘precioso’ a casi todo en Japón).

De camino pasamos por delante de una tienda que vendía shurikens y katanas (日本刀, nihontō). ¡Y nada caros! Los shuriken al menos rondaban los 3-4€, las katanas ya se salían más de presupuesto (desde 150€ hasta los 700€ más o menos).

IMG_20170701_151941

De camino también nos encontramos estas cositas tan monas haciendo de vallas para limitar una zona de obras. En serio, ¿qué les pasa a los japoneses que todo tiene que ser increíblemente adorable? Ya me imagino a los fornidos obreros japoneses(?) colocando a las vallas con forma de muñequitas con casco de obra y vistiéndolas con sus kimonos ♥

IMG_20170701_151313

La experiencia en Nijō fue increíble. Aun no he entrado en ningún templo (es para matarme), básicamente porque sólo llevamos dos días aquí, y desde luego Nijō es empezar con fuerza a la hora de hacer turismo en Kyoto.

Para saber un poquito la historia del lugar, el Castillo de Nijō es un palacio que hacía de residencia alternativa del shōgun (将軍) en la época Edo, construido en 1603 por orden de Tokugawa Ieyasu. En 1867 y después de ser la residencia de 15 shōgun distintos, en el interior del castillo se lleva a cabo el Taiseihokan, en el cual Tokugawa Yoshinobu restauraba la autoridad imperial y ponía fin a la era de los shōgun.

IMG_20170702_114040.jpg

La entrada se compra en unas maquinitas junto a la entrada, están en inglés y son muy sencillas de usar (aunque a mí no se porqué no me leía el billete de 5.000¥ y tuve que cambiar cincuenta veces de máquina). El precio de una entrada individual para adultos es de 600¥ (4’70€). No lo considero nada caro y merece mucho la pena.

La ruta es bastante larga, lleva entre hora y media y dos horas hacerla entera, porque hay un montón de carteles de información para leer a cada paso donde te explican detalles sobre la historia del lugar y sobre su decoración y arquitectura. Venden unas audio-guías por 500¥ (3’90€) pero no creo que sea necesario para disfrutar de la visita.

IMG_20170702_211951.jpg

La ruta recorre los jardines que rodean el castillo, algunas de las puertas más importantes y parte del interior donde te enseñan muchas de las habitaciones. Una de las torres de defensa sólo se puede visitar pagando un ticket extra que cuesta 100¥ por persona, pero ahí ya no entramos.

DSC_0041.jpg

Una vez entras al castillo tienes que quitarte el calzado y dejarlo en la puerta en un genkan (玄関) gigante. De las habitaciones y las pinturas no voy a hablar porque no se de pintura tradicional ni nada y seguro que metería la pata. El lugar es precioso tengas o no conocimiento del tema, pero hubo un par de detalles que me llamaron la atención.

Primero, lo que llaman el Corredor del ruiseñor. Por los pasillos, debido a como se construyó el castillo y el envejecimiento natural del edificio, las vigas del suelo chirrian cada vez que alguien camina por encima. El sonido es muy curioso, como si hubiera decenas de pájaros trinando al mismo tiempo. Como os podéis imaginar había más turistas con nosotras (aunque he de decir que para ser domingo no estaba nada abarrotado, estaba bastante vacío), así que con tanta gente caminando sobre las tablas no os hacéis una idea del sonido que hacía, ¡yo no me podía creer que ese sonido viniera del suelo!

Otro detalle fue el de las ventanas shōji (障子), ventanas japonesas hechas con tablillas de madera y papel de arroz. Muchas veces había escuchado que cuando unos de los papeles se rasga, se arregla pegando un trocito de papel con forma de flor de sakura (桜) sobre el roto a modo de parche, ¡pero verlo en la antigua casa del shōgun fue todo un shock! Había montones de parches con forma de flor en las ventanas, era adorable.

maxresdefault.jpg

Además de turistas, había muchos grupos de estudiantes de escuela media y secundaria alta (中学校と高校) de excursión con el colegio. Un grupito pequeño de 4 estudiantes de secundaria muy jovencitas y su profesor se acercaron a nosotras cuando ya hacíamos la ruta de vuelta. El profesor se acercó a nosotras con el móvil, escribió una frase en japonés y nos enseñó la traducción al inglés. Por supuesto, estaba mal traducida (risas), pero pudimos entendernos perfectamente con él en japonés.

Las niñas querían hacernos unas preguntas en inglés como una práctica para su clase, y se traían sus libretitas donde tenían apuntado todo lo que nos tenían que preguntar. ¡Estaban super nerviosas! Fue un momento muy divertido y adorable ❤

El profesor también era muy amable, y al terminar con las preguntas nos hicieron escribir en una libretita qué nos había parecido su inglés, si las habíamos entendido bien, y que escribiéramos algo sobre la paz y la amistad entre gente de distintos países del mundo. De verdad, ¡fue lo más adorable que nos ocurrió desde que llegamos aquí! (Que tampoco es tanto).

DSC_0048

Para rematar, al salir del castillo y volver para casa, pasó una grulla (como las que habíamos visto en los grabados de las paredes de Nijō) volando hasta pararse en el agua del río que rodea el castillo y ponerse a comer.

DSC_0060

Al volver a casa fuimos al super a comer y comprar la cena para comer en casa. De camino nos pilló el chaparrón de siglo y terminamos empapadas. Todavía estamos en época de 梅雨 (tsuyu), la época de lluvias en Japón, por lo que tenemos temperaturas de entre 30 y 35 grados, pero a media tarde te cae el chaparrón de tu vida.

Incluso vimos pasar a una señora en yukata con la lluvia y no pudimos evitar sacarle una foto.

IMG_20170702_154220

Para comer fuimos de nuevo al Oasis, el super mercado donde ya habíamos comido el día anterior que está muy bien y tiene comida hecha para comprar que te puedes comer allí mismo en unas mesitas. Dejo los precios de todo.

 

  • Croquetas de carne: 100¥.
  • Onigiri de salmón: 100¥.
  • Total con impuestos: 216¥ (1’70€).

El agua ya la llevaba yo de casa, pero me había costado el día anterior unos 50 céntimos de euro. ¡Para la cena compramos sushi! No se si nuestro primer sushi en Japón debería ser del supermercado, pero rico estaba❤ Cenamos terminando de ver Moana❤ que nos quedaban 20 minutos de cuando la empezamos a ver en el avión de Hong Kong a Osaka.

 

  • Sushi de atún (8 trozos): 398¥.
  • Pastel tipo brazo de gitano (5 trozos): 79¥.
  • Total con impuestos: 477¥ (3’70€).

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: